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Simplemente yo, el que me conoce sabe como soy.

sábado, 24 de noviembre de 2012

"Miradas y gritos"


  El sol ya se ha marchado, el cielo ha oscurecido y la luna muestra su belleza plateada, presumida y coqueta se mira y requetemira en el espejo del mar, mientras algunas estrellas miran a las olas bailar.
 Y en la mirada a ese mar y a ese cielo, poco a poco me voy perdiendo en un mundo de sensaciones.
 De repente te descubro allá en el oscuro horizonte y entonces le grito al viento... y ese grito surca la inmensidad del mar que nos separa y al llegar a ti, te pedirá que me ayudes a navegar en la tempestad de la distancia, que me regales esperanzas y tiempos de espera...
 Ese grito en el silencio que acompaña al crepúsculo te dirá que extiendas tus brazos, que yo extenderé los míos, para que así nuestras almas y cuerpos mutuamente se reciban y experimentemos la calidez de un fuerte abrazo cargado de ternura, música y letras de poesía, en medio del recuerdo de un beso en el puerto
                         
                     





Texto e imagen; Celeste Orjales
                 


miércoles, 21 de noviembre de 2012

"Deseos"


  Desearía convertirme en silencio, silencio que rompe el viento, viento que acaricia suavemente tu pelo.
 Desearía convertirme en llama, llama de un fuego que no se apaga, llama que dé luz a tu interior e ilumine el encuentro de nuestras miradas.
 Desearía volverme canción, canción  que alegre tu corazón o rasgue tu alma.
 Desearía volverme lluvia, lluvia de invierno que al caer no quiera mojar tu piel.
 Desearía volverme pluma, pluma que desliza su tinta sobre el papel para convertirla en letras, letras que se enlazan para hablar de amor, de anhelos y de ilusión.
 Desearía volverme almohada, para conocer tus sueños y ser testigo de tus secretos.
 Desearía convertirme en lienzo, para que con tu pincel, inventarás en mí un millar de colores nuevos.
 Desearía volverme playa, para que sobre la arena mojada, pudiese sentir la firmeza de tus pisadas.
 Desearía convertirme en guitarra, para que tus dedos se deslizasen sobre mis cuerdas buscando notas, notas que llenen tu noche cuando esté fría y lluviosa.
 Desearía volverme sol, sol que no queme tu piel y la mime hasta el atardecer.
 Desearía convertirme por un momento en Dios y así poder entrar en tu corazón.

                                       Celeste Orjales.


domingo, 18 de noviembre de 2012

"Tristeza de amor"



  Sentí miedo y desolación... sentí frío y dolor... y no tardó en visitarme la desilusión cuando descubrí que tu voz y la mía ya nada se decían,  sólo palabras vanas y de sentimiento vacías tu voz me regalaba.
 Comprendí que mis ojos en los tuyos mirarse ya no sabían y que el abrazo de nuestras almas poco a poco se moría.
 Tu corazón alocado, inquieto y desordenado; frente al mío, tímido, algo inocente tal vez y aún enamorado, veían pasar el tiempo de una manera fugaz mientrás escuchaban sus latidos cada vez más débiles y distanciados.
 Bajo un mismo cielo tu mano y la mía una mañana se conocieron, mas bajo techos diferentes se dijeron adios una noche para siempre.
 Mi corazón de muerte herido y esposado a los barrotes del amor, miraba marcharse al tuyo que de vida se llenaba y liberado se sentía cuanto más distante estaba.
 Mi voz no se resistía a quedarse sin tu voz e insistente te llamaba, mas tu voz no respondía y cada noche que pasaba se hallaba más apagada.
 Dejaste de pintar sonrisas en mi cara... brillos en mi mirada...y te llevaste los sueños que mi corazón albergaba.
 El espejo me hablaba de ti cada mañana y me mostraba tu imagen borrosa y desenfocada, entoces yo recordaba que ya en mis días no estarías, los buenos días no me dirías y besos no me darías, sólo ausencia y recuerdos sería lo que en mis días habría.
 Adios dulce amor... adios parte de mi corazón...
Adios rosa y espina que ayer cubrió mi pecho de dulzura y pasión y hoy lo baña con sangre y dolor.

                                     Celeste Orjales.